viernes, 14 de noviembre de 2014

Sesión 3

   La compuerta principal escondida tras unos muros de piedra se abría dejando paso al batimovil, un túnel largo a penas alumbrado por luces azules que conectaba a un salón electrónico de operaciones, El auto se acomodo en el centro. Alfred como siempre estaba allí para recibirlo, Bruce salió del auto ya sin su máscara y con una expresión consternada
_ Está jugando a dos puntas_ Exclamó mirando hacia un punto lejano y con sus manos en la cintura
_ ¿De qué está hablando señor?
_ ¡Chase!, coquetea con Batman y conmigo, especialmente con Batman
_ ¿y por qué le preocupa? Se trata de usted mismo
_ Pero ella no lo sabe Alfred, quien sabe a cuantos seduce con esos labios rojos…¡utilizo la señal para llamar a Batman! ¡Jamás vi una mujer tan impetuosa y osada!... ¿quien se ha creído?
_ yo creo que es una mujer muy capaz de sacarlo de quicio, nunca lo he visto así joven Bruce_ él peino su cabello y trato de calmar su respiración
_ Estoy tranquilo solo que es increíble lo que ha hecho
_ Se refiere a lo de la señal o ¿lo de su coqueteo a dos puntas?_ Miro a su sirviente de soslayo
_ La señal Alfred, por lo demás…no interesa_ Se alejo dándole la espalda.  por algún motivo estaba nervioso y necesitaba sacarse esa sensación de encima, relajar su cuerpo, se dirigió directo a tomar una ducha de agua bien fría, una manía que se le daba siempre que sentía sus músculos cansados, pero aquella noche no se había esforzado demasiado y aún así lo necesitaba, el agua le daba paz y a la vez le traían recuerdos algunos apreciados y otros no, pero en ese momento su mente estaba en blanco hasta que de improvisto irrumpiendo en su cabeza recordó la escena de aquella mujer de labios rojos tratando de seducirlo, había sido tan difícil contenerse, no era necesario aquel despliegue de su parte, la primera vez que la vio sintió el golpe cálido del encanto como si fuera un cachetazo, jamás una mujer lo había provocado tanto, aunque no podía negar que su esmero lo hacía sentir muy bien hasta poderoso, alzaba su autoestima como en ciertas partes de su cuerpo, su corazón comenzaba a acelerarse de nuevo con las imágenes de su mente, cuando se desprendió de su gabardina negra ofreciéndose por completo y el ímpetu de sus palabras acompañando el movimiento de su bella silueta, tan proporcionada en todas sus formas y sus senos desbordando la elasticidad de su vestido lo que hubiera dado por arrancarlo y hacerla suya, calmar el fuego que había encendido con intensidad, en aquel momento hasta la misma agua fría se había tornado tibia, necesitaba bloquear sus pensamientos con ella en lugares públicos eso era definitivo.
La cama con sus sabanas de ceda suave tampoco lo ayudaban mucho a olvidarla, se preguntaba ¿“como seria su piel”?, ¿Cómo sabría?, la pensaba tan suave como la seda, su cerebro creaba miles de sensaciones ficticias que afectaban a su cuerpo, increíblemente la deseaba demasiado aquella noche, la imaginación era irrefrenable tenía que hacerlo, tenía que tocarse, descargar esa adrenalina ardiente que lo inquietaba, un juego de manos y su miembro viril bajo sus sabanas, suave, intenso, los latidos golpeando contra su pecho cada vez más rápido, mantenía sus ojos cerrados para no dejar de verla y sus labios levemente abiertos para exhalar, su cuerpo se estremecía más y más hasta que al final expiro.
Al despertarse al día siguiente se sintió liviano, tomó su desayuno junto a la ventana de la sala de estar, un buen café y un exprimido de naranja con tostadas
_ ¿Cómo amaneció hoy señor?_ Pregunto Alfred
_ Bien…muy bien creo que logre dormir más de 5 hs esta vez, un nuevo récord
_ Me veo en la obligación de preguntarle si suspendo su sesión con la Doctora Meridian el día de hoy
_ ¿hoy tenía cita?
_ Así es señor, pero si quiere…
_ No, está bien, iré_ Comió el ultimo trozo de tostada que le quedaba y vació su jugo de un trago_ Muy buen desayudo Alfred y él río con suspicacia.
El reloj del despacho de Meridian marcó las dos de la tarde y su puerta se abrió repentinamente sin que nadie haya llamado
_ Buenos días Chase_ Saludo Bruce en un tono alegre
_ Valla que sorpresa, me alegra verte de nuevo_ Le respondió del mismo modo
_ A caso…¿no teníamos sesión hoy?
_ No hasta el próximo martes_ Le confirmo la mujer algo extrañada
_ Alfred_ Dijo en tono de reproche_ Se confundió_ Pero bien sabía que fue adrede
_ ¿ya as almorzado?_ Le pregunto ella
_ No aún_ Mintió
_ El restaurante del edificio no es tan bueno como al que hemos ido ayer pero sirven rica comida
_ Entonces no perdamos más tiempo_ En el trayecto Meridian noto que la miraba distinto a otras veces, ya acomodados en la mesa le pregunto
_ Hoy te noto diferente
_ Tengo una propuesta
_ ¿de qué se trata?
_ Una competencia de psicología, siempre me he jactado de mi don para percibir a las personas tu me analizas y yo te analizo_ Ella lo observo desconfiada
_ ¿a qué viene eso?
_ Solo para hacer nuestras sesiones un poco más interesantes
_ ¿Es otro de tus gustos que te das en vida?
_ Si podría decirse que si, ¿lo aceptas?_ Dudo un poco mientras lo miraba fijamente a los ojos y luego contesto
_ Está bien acepto
_ Ayer me analizaste así que este es mi turno
_ Me parece bien, puedes empezar
_ ¿Recuerdas la mancha que tenía en un mural? El “Rorschach” ¿Qué ves en él?_ Ella trató de recordar la figura y luego contesto
_ Un murciélago
_ ¿Le gustan los murciélagos?_ Dijo con una leve sonrisa
_ Son criaturas misteriosas, saben moverse en su habiente sin necesidad de todos sus sentidos
_ ¿y qué hay de los hombres murciélago? ¿le gustan?
_ ¿a qué va esa pregunta?
_ Una simple curiosidad que me despertó el ver tantas revistas sobre Batman en su escritorio
_ Eso…Me gustaría analizarlo, es un caso único
_ ¿Lo lleva como una tarea personal?

_ Pienso que es interesante, lo conocí en persona y no presenta ningún signo de locura corriente y es muy inteligente al parecer ¿Por qué lo hace? Es como si cargara con una gran penitencia que ¿crimen abra cometido para merecer una vida de tortura nocturna?
_ Es más solo que interés profesional ¿verdad?
_ ¿Esa es la deducción que has podido sacar?
_ Si…por el momento…bien creo que ya se ha hecho tarde tengo otros compromisos_ El se levanto rápidamente dejando a Chase algo confundida
_ Bueno…yo también ya me voy_ Ella también se levanto para irse junto con él pero Bruce se le adelanto diciendo
_ Que tenga un buen día Doctora Meridian_ y se retiro así sin más, Chase se pregunto el “por qué” de su actitud, ¿estaba celoso? ¿Se había molestado?, quería hablarle pero él se había ido tan rápido que no le dio tiempo a nada, no quería verlo así, irremediablemente no quería que se alejara de ella 


No hay comentarios:

Publicar un comentario